
La visión cosmogónica de los antiguos egipcios está
profundamente incardinada en la observación de la trayectoria del sol y la
regularidad de las estaciones y las crecidas del río Nilo. El mundo para los
egipcios se componía de tres regiones:
- El inframundo, o Reino de los
Muertos, donde reinaba Osiris y adonde llegaban los muertos, tras un camino
plagado de terribles peligros, para ser juzgados en el Tribunal de Osiris y,
tras la anhelada justificación, alcanzar la vida eterna.
- La Tierra, el
habitáculo de los hombres y de los demás seres de la creación, cuyo centro era
Egipto, el don del Nilo, más allá del cual se extendía el caos.
- El
Cielo, morada de los dioses, en especial del dios-Sol. La diosa del cielo, Nut,
era una mujer arqueada sobre la tierra, cuyo cuerpo era la bóveda celeste, que
en el ocaso tragaba a Ra y en el amanecer lo alumbraba.
El origen de este
mundo se explica en diversos mitos sobre la creación, como el mito de
Heliópolis:
Al principio sólo existía el océano primordial, un mundo
desordenado y caótico, el Nun, donde vagaba el dios de la creación, Atum ("El
que se creó a sí mismo"). De las aguas surge una colina primigenia. Atum escupe
la primera pareja de dioses, Shu, el dios del aire y de la luz y Tefnut, la
diosa de la humedad, de los que nacen Geb, el dios de la tierra y Nut, diosa del
cielo, de los que nacerán Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus el Viejo, como se
relata en la leyenda de la Maldición y el Nacimiento. La humanidad surgirá del
llanto de Atum.
Nut, la diosa del cielo, y Geb, dios de la tierra se amaban. Ra, movido por los celos, maldijo estos amores a los que declaró estériles, ya que ningún hijo nacería en ningún mes, ni año, y para más precaución, interpuso a Shu, el aire, entre los amantes, de forma que Geb permaneció tumbado en el suelo y Nut arqueada sobre la tierra. Plutarco relata en su Tratado sobre Isis y Osiris que Nut pidió ayuda al dios Thot, quien consiguió, mediante una apuesta con la Luna, la decimoséptima parte de su luz (explicación de los ciclos lunares), con la que creó cinco días epagómenos, en los que Nut dio a luz a sus 5 hijos en el siguiente orden: Osiris, Horus (concebido por Isis y Osiris en el seno materno), Seth y Neftis.
El mito de Osiris configura las creencia en la vida más allá de
la muerte y el culto de los muertos. Según la leyenda (conocida por el Tratado
de Isis y Osiris de Plutarco, textos de Diodoro de Sicilia y los Textos de las
Pirámides) Osiris fue un rey bondadoso y benefactor que apartó a su pueblo del
canibalismo, le enseñó la agricultura y las técnicas de riego, a partir de las
inundaciones anuales del Nilo, y le dio leyes con las que regirse en paz, pero
su hermano Seth (la aridez, el lado oscuro, el desierto), que odiaba a Osiris
urdió un complot junto con otros 72 conspiradores y la reina de Kush, Aso.
Mediante engaños consiguió que Osiris se introdujera en un cofre que una vez
sellado arrojó al río Nilo.
Cuando Isis, esposa y hermana de Osiris,
conoció la acción de Seth, buscó el cadáver de su esposo para darle sepultura y
partió en su busca. En Biblos encontró el cofre perdido que guardaba el cuerpo
de Osiris. Set descubrió el cofre y descuartizó el cadáver de Osiris en 14
pedazos que nuevamente arrojó al río. Isis comenzó de nuevo a buscar los
pedazos, acompañada por su hermana Neftis. Poco a poco Isis fue recuperando cada
uno de los trozos del cuerpo. Sólo un pedazo quedó por recuperar, el falo,
comido por los peces lepidoto, pagro y oxirrinco, a partir de entonces especies
malditas, que ningún egipcio tocaría o comería. Isis reconstruyó el cuerpo y con
la ayuda de Anubis lo embalsamó. Con el poder de la Magia, se convirtió en
milano y sobrevoló alrededor del cuerpo de Osiris, al que dotó de la suficiente
vitalidad para poder concebir al hijo de ambos, Horus (el joven), al que dará a
luz en la isla de Shemis, en el delta. Más tarde Horus, hijo póstumo de Osiris,
se enfrentó a Set, para vengar a su padre. Tras el combate, del que sale
vencedor, aunque pierde un ojo, recupera para sí el trono de Egipto, mientras
Osiris permanecerá como rey de los muertos.
El mito, que tiene ciertas
connotaciones solares, se interpretó en algunos sitios como mito fluvial: Osiris
es el agua o el Nilo, padre de Egipto; Isis, la tierra vegetal, y Seth, el
desierto, la terrible sequía, enemiga de Isis y Osiris.
Íntimamente
relacionadas con las creencias religiosas de los egipcios y el mito de Osiris
están sus ideas sobre la vida futura y el culto a los muertos. Los egipcios
creían que cuando el hombre muere hay algo en él que continúa viviendo; a este
algo llamaban ka, el doble, especie de sombra que sobrevive después de la
muerte. Pero la supervivencia del doble o alma requería necesariamente la
conservación del cuerpo o, por lo menos de alguna imagen de él, donde el alma
pudiese residir; si el cuerpo se descomponía le faltaba al alma el apoyo donde
seguir viviendo y moría también. La conservación del cuerpo se lograba mediante
la momificación y el enterramiento de la momia en lugares secretos, de difícil
acceso, en ataúdes que conservan también la forma humana. En un principio, la
vida en el más allá era únicamente privilegio del faraón y los nobles, pero,
poco a poco, las creencias religiosas se democratizaron y todo egipcio podía
tener acceso a la eternidad.
El arte del embalsamamiento alcanzó en
Egipto una gran perfección que dio paso a una floreciente industria, como ha
referido el historiador Herodoto cuando describe tres tipos de
embalsamamiento:
Allí tienen oficiales especialmente destinados a ejercer el arte de embalsamar, los cuales apenas es llevado a su casa algún cadáver, presentan enseguida unas figuras de madera, modelos de su arte, las cuales con sus colores remedan al vivo un cadáver embalsamado...
Entonces quedando a solas los artesanos en su casa, ejecutan de esta forma el embalsamamiento de primera clase. Empieza por sacar el cerebro, haciéndole pasar por las narices con un hierro encorvado y disolviéndolo con un líquido que hace penetrar por la cabeza. Luego abre el costado con piedra de Etiopía aguda y cortante, saca por la abertura los intestinos, los lava con vino de palma, los espolvorea con aromas machacadas. Enseguida llena el vientre de finísima mirra, casia y de variedad de aromas, excepto el incienso, y por último cosen la abertura. Así preparado el cadáver es metido en natrón por espacio de 70 días. Pasados éstos es lavado y fajado con vendas cortadas de una pieza de finísimo lino, untadas de goma.
Es posible que los embalsamadores, como se relata en Sinuhé, el egipcio, pertenecieran a la clase social más ínfima. En este sentido Herodoto continua:
En cuanto a las mujeres bien parecidas, se toma la precaución de no entregarlas luego de muertas para embalsamar, sino que se difiere hasta el tercero o cuarto día después de su fallecimiento. El motivo no es otro que el de impedir que los embalsamadores abusen criminalmente de la belleza de las difuntas, como se experimentó, a lo que dicen, en uno de esos inhumanos, que abusó de una de las recién muertas, según se supo por la delación de un compañero de oficio.
Como los egipcios creían que el doble tenía las mismas
necesidades y sentimientos que en la vida terrenal, se preocuparon, con arreglo
a sus posibilidades económicas, de su vivienda, vestido y alimento. Las personas
humildes enterraban las momias en la arena del desierto; en cambio, los ricos
edificaban suntuosas tumbas. Las tumbas eran, al contrario que las efímeras
viviendas terrenales, construidas con un material perecedero, como el adobe,
edificios para la eternidad, construidos con materiales no perecederos, como la
piedra; generalmente estaban formadas por una capilla exterior, donde podían
entrar los vivos a depositar las ofrendas; después seguía un estrecho corredor
con estatuas del muerto, que habían de sustituir a la momia para sostener el
doble si aquella se destruía, y al final se abría un pozo, de cuyo fondo partía
un pasillo que llevaba a la verdadera morada del muerto; en ésta se colocaba el
cadáver sobre un gran sarcófago y a su alrededor se depositaban los alimentos
que necesitaría el doble. Una vez cegado el pozo, ya nadie podía bajar a la
cripta, pero continuaba la ofrenda de alimentos en la capilla funeraria que se
decoraba con relieves y pinturas que representaban todo lo que el doble pudiera
necesitar; no sólo se dibujaban los alimentos y otros objetos necesarios, sino
su obtención, y así se ven en las pinturas labradores, zapateros, carpinteros,
albañiles, etc.
Al lado de las momias los egipcios colocaban
un ejemplar del Libro de los Muertos, como guía imprescindible para el alma
durante su viaje por el inframundo, ya que indicaba todo lo que debía hacer y
decir: Cuando el alma dejaba el cuerpo, se internaba en galerías oscuras y era
transportada en barcas por ríos subterráneos; encontraba al paso demonios que
procuraban despedazarla, pero los dioses, Anubis, de cabeza de chacal y Thot, de
cabeza de ibis, la defendían y guiaban hasta el Tribunal de Osiris, que había de
juzgar, rodeado de 42 dioses asesores, si el muerto había cometido alguno de los
42 principales pecados. Anubis pesaba el corazón del difunto. Si estaba libre de
culpas, su peso era más ligero que la pluma de Maat , símbolo de la justicia y
la verdad, en cuyo caso se convertía en Osiris y alcanzaba la eternidad; en caso
contrario, el monstruo Ammit devoraba su corazón..
Según el Libro de los
Muertos la fórmula que debe emplear el alma para defender su causa ante el
Tribunal de Osiris es la declaración de inocencia o confesión negativa:
¡Gloria a ti, Señor de Verdad y de Justicia! ¡Gloria a ti, Dios Grande Señor de Verdad y de Justicia! He venido ante ti, oh, mi amo!, me presento ante ti para contemplar tus perfecciones. Porque te conozco, conozco tu nombre y los nombres de las 42 divinidades que están contigo en la sala de la Verdad y de la Justicia, viviendo de los despojos de los pecadores y hartándose de su sangre, el día que se pesan las palabras ante Osiris el de la vos justa: Espíritu doble, Señor de la Verdad y de la Justicia es tu nombre. Yo, en verdad, os conozco, Señores de la Verdad y de la Justicia; os he traído la verdad, he destruido por vosotros la mentira. No cometí ningún fraude contra los hombres, no atormenté a la viuda, no mentí ante el tribunal, no conozco la mala fe, no hice nada prohibido….¡Soy puro, soy puro, soy puro!



RA : Es la principal divinidad. Representa el sol.

AMON: Representado con dos plumas de Halcon que adornan su tocado.
Los animales que le representan son el ganso y el carnero.
Dios del Imperio y patrono de la Monarquia.

ANUBIS: Representado como un hombre con cabeza de canido, o como un gran perro.
Facilita la ascension del muerto hacia las regiones celestes.Patron de los embalsamadores.
ATON:Nombre del disco solar originario de la Helipolis.Amenofis IV (Akhenaton), hizo
desaparecer todos las demas divinidades, y solo creia en esta.

HORUS: Hijo de Isis y Osiris.Señor del Cielo.
Se le representa como un halcon o como a un hombre con cabeza de halcón.
Dios de la realeza.
OSIRIS: Señor del mundo subterraneo que contiene las semillas de la vida.
Es el Dios protector de los difuntos en el mas allá.

HAPY: Dios del Nilo, de la fertilidad y de la riqueza del pueblo egipcio.
ATUM: Encarna al sol poniente.Portador de promesas de vida futura.
BES: Representado como un enano de rostro chato y leonino. Protector de las
parturientas, y ahuyentador de los malos espiritus.
PTAH: Se le representa como un hombre enfundado en una vestidura ceñida
y tocado con un gorro y un cetro. Dios creador, señor de la cuidad
de Menfis. Considerado patron de los artesanos.

SET: Hijo de Geb y Nut. Se le representa como un animal poco especificado, una
especie de cánido de cola ahorquillada y orejas recortadas, o como
un hombre con la cabza de ese animal.Patron de las tierras esteriles.
Turbulento señor de las tormentas.
THOT ( Tot ): Es el Señor de la escritura sagrada, de la lengua y de
los textos conservados en los Templos.Se le representa con el Ibis y el
mono. Su imagen mas caranteristica es la de un hombre con cabeza de Ibis.
APIS:Toro sagrado de Menfis. Considerado
como una manifestacion del Dios Ptah, pero tambien del Sol.
Cuando moria era embalsamado y los Sacerdotes recorrian todo
el Pais en busca de un sucesor.
BASTET: Representada con cabeza de gata, aunque a veces también con forma
de leona, por su carácter temible. Diosa música de
la alegría. Encarna también la feminidad serena, es también
patrona del hogar.
HATHOR: Diosa del amor y de la alegría, patrona de la musica. Su nombre
significa "Morada de Horas" pues es en origen una entidad celeste que
recorre el sol. Bajo la forma de una vaca acoge a los difuntos y les protege.
ISIS: Hija de Geb y de Nut. Esposa de su hermano Osiris. Es la contrapartida
de Hator, dama del amor, diosa de la fecundidad, de la alegria y de la
feminidad triunfante. Maga por excelencia, capaz de devolver la vida, pero
tambien de provocar la muerte.
MAAT: Representada bajo la forma de una pluma o llevando esta en
la cabeza. Encarnacion de la verdad-justicia.
NEFTIS: Hermana de Osiris, de Isis y de Set, tambien su esposa.
Tefnut: Ella es la Diosa de las aguas que caen sobre la tierra.
NUT, GEB y SHU
Nut es la diosa que representa el cielo. Hija de Shu
y de Tefnut, se une a su hermano Geb. Esta unión no le hace
mucha gracia a Ra que ordena al padre de estos que los
separe, engendrando así; un espacio necesario para el desarrollo
del mundo. A Nut se la representa como una mujer con el cuerpo
arqueado sobre la tierra (Geb) y sobre el cual circulan las barcas que
contienen la personificación de los astros. Se dice que engulle
al sol cada tarde y da a luz su forma renovada cada mañana. La imagen
de Nut se pintaba en el interior de la tapa de los sarcófagos, donde
reconstruía el universo en torno al difunto y velaba por su cadáver.
Geb personificaba la tierra.
Se representa a Geb como un hombre tendido
en el suelo que intentaba unirse a su esposa celeste.
Se le asociaba al
Ganso cuyo signo servia para escribir su nombre.
Shu es el Dios del aire. Representado a veces con la forma
de un león, pero en general se le representa como un hombre tocado con
una pluma de avestruz o con cuatro plumas derechas.
KHEPRI
KHUNUM
NUN
SESHAT
SOBEK
TAWARET